ENTRENAMIENTO DE LA RESISTENCIA APLICADO AL HOCKEY SOBRE CÉSPED
Por Profesor Daniel Paglilla

Antes que nada, creo que, desde mi punto de vista, no tiene ningún sentido desarrollar el tema propuesto sin tener conocimiento profundo y exhaustivo de cómo se manifiesta la disciplina deportiva en situación real de partido. Es necesario conocer las características fisicas del hockey, para poder plantear con cierta lógica y coherencia el entrenamiento de la resistencia.

En los últimos años se avanzó mucho en el momento de cuantificar cualquier tipo de acción motora dentro de los deportes de equipo, a pesar de su gran dificultad. Para determinar el tipo de esfuerzo que realiza el jugador, tenemos que partir de una observación directa del juego. Casi todos los estudios realizados utilizan los mismos procedimientos, como pueden ser: la determinación de algunos parámetros fisiológicos durante la competición (Fc., lactato sanguíneo, ....) el análisis del tiempo de juego y pausa; así como el análisis del tipo de intensidad de las acciones.

De estos estudios se deducen los siguientes datos:

1.- Acciones técnicas: de todas las acciones técnicas las más relevantes y que se producen en mayor porcentaje durante un partido son, la conducción, la barrida y la pegada a manos juntas.

Además, vemos también que son los volantes quienes realizan mayormente la conducción, mientras que la barrida es realizada en un porcentaje mayor por los defensores y la pegada por los delanteros. Sin embargo, a pesar de las diferencias, en las tres posiciones se realizan los tres gestos técnicos.

2.- Distancias recorridas y ritmo: en el hockey, al igual que en otros deportes, el parámetro que nos determina el esfuerzo es fundamentalmente la distancia recorrida y el ritmo de ejecución. Estos datos son de mucha importancia en el momento de planificar los trabajos de resistencia especifica.

Generalmente la distancia recorrida por un jugador durante el tiempo de juego oscila entre los 7 y 8 Km. para los hombres y de 5 a 7 Km. para las mujeres.

3.- Tiempos de pausa y participación: conocer como se distribuyen los tiempos de pausa, así también como los de participación, es un dato de vital importancia para saber el tipo de esfuerzo exigido.

En este punto podemos hacer las siguientes afirmaciones:

4.- La frecuencia cardiaca: es un indicador muy valido en los deportes de equipo, para medir las adaptaciones inmediatas al entrenamiento. Parece haber coincidencia al afirmar que la FC., durante la actividad competitiva oscila en valores comprendidos entre los 160 – 195 pul/min.

Es necesario resaltar, que motivado por los descansos cortos e incompletos, que no permiten una recuperación total del sistema cardiorrespiratorio, no es frecuente encontrar valores de FC.. por debajo de las 110 pul / min, durante los partidos.

A partir de lo expresado, podemos decir que el hockey requiere del sistema mixto, es decir, es un deporte aeróbico – anaeróbico, donde predomina la potencia aeróbica.

5.- Producción de lactato: la tasa media de lactato en hockey sobre césped, se sitúa alrededor de los 4mMol/1, muy pocas veces encontramos participación en condiciones desfavorables. Por consiguiente se puede decir que no existe una significativa contribución energética del metabolismo anaeróbico láctico.

Los niveles de lactato durante la competición dependerán entre otros factores de: características del partido, características de los jugadores implicados, actividad realizada durante el partido, etc.

A partir de lo expuesto y extendiéndonos un poco mas, podemos decir que:

 

El entrenamiento de la resistencia en el hockey sobre césped.

La resistencia es considerada como la capacidad psíquica y física que posee un deportista para resistir la fatiga, entendiendo fatiga como. La disminución transitoria de la capacidad de rendimiento.

En el hockey, el significado de resistencia no viene determinado por un grado de prestación física tan importante como en deportes cíclicos (atletismo, natación) en la mayoría de los deportes colectivos, no es vital poseer valores elevados de resistencia para alcanzar un alto nivel de rendimiento deportivo, salvo en la pretemporada, donde se le da al jugador mucho volumen de carga para preparar un "colchón aeróbico" con el que trabajar durante el año.

En el hockey, el jugador debe tener un nivel de resistencia general suficiente como para que el gesto técnico no se distorsione a lo largo de la competición. Por tanto, los niveles de resistencia deben permitir el mantenimiento de una intensidad variable de carga durante el tiempo de partido. También debe buscar la recuperación rápida entre las variables de esfuerzo descanso.

Dentro de la activad física podemos encontrar formas muy diversas en las que se manifiesta la resistencia, lo que da lugar a diferentes clasificaciones. Así, la resistencia del hockey será una resistencia general aeróbica. Con relación al tiempo de duración del esfuerzo, nuestro deporte se encuadra en la resistencia de larga duración de tipo II.

El concepto que resume estas características es lo que denominamos resistencia de base, que se define como la capacidad de ejecutar un tipo de actividad independientemente del deporte.

Desde el punto de vista metodológico, la resistencia propia del hockey es lo que se denomina Resistencia de juego. Este tipo de resistencia es aquella relacionada con los deportes colectivos y de lucha, y se distingue por un aguante a la fatiga en condiciones de juego colectivo donde las situaciones de trabajo no están estandarizadas y son muy variables.

La resistencia de juego se caracteriza por un cambio irregular de las intensidades de carga donde se alternan fases cortas de cargas máximas con cargas medias hasta sub maximas mas prolongadas y pausas con recuperaciones relativas.

La resistencia de juego se basa en una capacidad aeróbica por encima de la media (VO2 max de unos 55 – 60 ml/kg/min. como mínimo), y en la capacidad anaeróbica alactacida, con una recuperación rápida. Las reservas de glucógeno alcanzan una cierta importancia ante las continuas repeticiones que se llevan a cabo para la movilización de la producción de lactato a corto plazo.

 

MÉTODOS DE ENTRENAMIENTO

Métodos continuos

  Se caracteriza por ser un trabajo que no tiene intervalos de descanso, Su duración es bastante larga superando normalmente los 30 min.

A su vez este método se puede dividir en dos: método continuo uniforme y método continuo variable, donde a su vez al primero se lo puede sub clasificar en extensivo e intensivo.  

Método continuo uniforme

  Se caracteriza por un alto volumen de trabajo.  Puede ser utilizado a lo largo de todo el ciclo de entrenamiento, pero preferentemente en las etapas o períodos preparatorios.  Su principal efecto es mejorar y optimar la capacidad aeróbica.  Se distinguen los trabajos continuos extensivos e intensivos.

  Continuo extensivo

  Se caracteriza por una duración larga de la carga, con intensidades bajas.  Si bien la duración de estos trabajos puede ser de 30 min a 2 horas, también se puede aplicar en el entrenamiento de RDL III y RDL IV (explicado en el artículo anterior).  La intensidad de la carga corresponde al ámbito de la eficiencia aeróbica con una velocidad aplicada del 60-80% de la velocidad de competencia, con la utilización del 45-65% del VO2 máx (1,5-3 mmol de lactato), con una frecuencia cardiaca que varía entre 125 y 160 ppm, y cuyos efectos del entrenamiento son: aumento del metabolismo aeróbico especialmente por la mejora de la oxidación de las grasas, dsiminución de la FC en esfuerzo y reposo, mejora de la circulación periférica. 

Método continuo intensivo

  Este tipo de trabajo tiene características de mayor intensidad que el método continuo extensivo, por lo tanto su duración es proporcionalmente menor, de 30 min a 1 hora pudiendo llegar a 90 min en los entrenamientos de RDL III y RDL IV.

La intensidad de la carga corresponde al umbral aeróbico (3-4 mmol de lactato), con velocidades del 90-95% de competencia, utilizando un 60-90 % del VO2 máx, con una FC de 140 a 190 ppm, cuyos efectos son: mayor aprovechamiento del glucógeno, agotamiento de los depósitos de glucógeno, regulación de producción y remoción de lactato, hipertrofia del músculo cardíaco, capilarización del músculo esquelético. 

Método continuo variable

Se caracteriza por los cambios de intensidad durante la duración del trabajo.  Las variaciones de intensidad pueden ser determinadas por factores externos (variaciones del terreno), internos (voluntad del deportista) o planificados (programación del entrenamiento).

Los cambios de intensidades varían entre velocidades moderadas (2 mmol del lactato) y velocidades submáximas por encima del umbral anaeróbico (5-6 mmol de lactato).  La duración total de la carga puede ser de 30 a 60 min, con trabajos de altas velocidades entre 1 a 10 minutos.  Los cambios de velocidades varían la FC de 140 a 180 ppm.

Estos métodos de trabajo los pueden utilizar deportes de características cíclicas y acíclicas.

Los efectos del entrenamiento son los mismos que los de los métodos continuos uniformes. 

Métodos discontinuos a intervalos

Se basan en las repeticiones sistemáticas del trabajo de alta intensidad, superiores al 95% y a las 190 p/m, alternando con intervalos de descanso insuficiente básicamente en las micropausas y suficiente en las macropausas. Son los métodos más acusados de preparación, y utilizados por la mayoría de los entrenadores en casi todos los deportes, son los métodos más determinantes del rendimiento inmediato, su dirección energética fundamental estará determinada por la glucólisis anaerobia lactácida.

 

PERIODIZACION

Es aconsejable, como dijimos antes, acentuar el entrenamiento de la resistencia en la pre temporada (6 a 8 semanas)a razón de 2 – 3 horas semanales en el caso de una periodizacion convencional. El mantenimiento posterior de la resistencia se puede mantener con cierta facilidad con una sesión por semana en combinación con el entrenamiento de otros componentes específicos (velocidad, técnica, táctica, etc).

 

ENTRENAMIENTO INTEGRADO

Las nuevas tendencias en el entrenamiento se orientan hacia una mayor interconexión entre la preparación técnica, táctica y de condición física de los deportistas. así nace la idea de entrenamiento integral o integrado. Según Antón (1994) se puede definir entrenamiento integrado como la preparación integral física – técnica – táctica consistente en favorecer el desarrollo de las cualidades en el contexto que intervienen en competición. Este tipo de entrenamiento supone integrar en la misma sesión el factor físico, en sus parámetros de volumen e intensidad, el factor psicológico, el factor técnico y el factor táctico, con sus ajustes espacio - temporales a compañeros y adversarios.

 

ENTRENAMIENTO DE LA CONDICIÓN FÍSICA A TRAVÉS DE LA TÉCNICA

Es una realidad que en la practica deportiva las habilidades técnicas del deportista y sus cualidades físicas se expresan unidas e interrelacionadas; de ese modo deben presentarse también en el entrenamiento.. en este sentido, cabe señalar que la técnica representa un medio adecuado para el desarrollo de la condición física del deportista.

Esto representa una forma de trabajo de la condición física, en nuestro caso de la resistencia, basada en la realización de movimientos específicos de una modalidad deportiva, de la forma que se produce parcial o íntegramente el contenido y la estructura de juego, pero cuya intensidad, duración y organización de las tareas se orienta de tal forma que implique solicitaciones que conduzcan al deportista a la mejora de una o varias cualidades físicas.

Este trabajo exige tener en cuenta una serie de condicionantes:

Entre las ventajas que se encuentran al utilizar este tipo de entrenamiento tenemos:

Entre los inconvenientes encontramos:

Ante todo lo expuesto

podemos decir que: el hockey sobre césped es un deporte fundamentalmente de potencia, destreza y velocidad.

La resistencia tiene muchas formas de entrenarla, no voy a opinar sobre cual es la mejor, pero si voy a insistir en que el entrenamiento de la resistencia en el hockey debe trabajarse, sobre todo en la pre temporada, luego, mantenerla es fácil. El entrenamiento de la resistencia tiene como objetivo el crear la base necesaria para un amplio entrenamiento de la técnica táctica, así como mejorar la capacidad de recuperación durante las fases de baja intensidad competitiva, además de conseguir una mejor tolerancia psíquica frente al esfuerzo.

 

BIBLIOGRAFÍA


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